¿Héroes ocasionales?

¿Héroes ocasionales?

 

Nadie sabe de dónde, salieron por cientos. Sus historias, un misterio, así como de dónde sacaron tan rápido chalecos, lámparas sordas, cascos y todo tipo de herramientas con las que de inmediato comenzaron las labores de voluntarios rescatistas.

Para quienes no lo vivieron o no las conocieron, fueron la misma estampa de las de aquel jueves 19 de septiembre de 1985, pero 32 años después.

Sí, para sorpresa de los ‘millenials’ también fueron los jóvenes de aquella época los que sin que nadie los convocara, sin redes sociales, salieron al rescate de los que terminaron bajo los escombros, los que recolectaron dinero entre conocidos y familiares para llevar agua y comida a los derrumbes, los que con trapos y franelas organizaron el tránsito en una ciudad paralizada, incomunicada y a oscuras.

Hace algunos días, mientras muchos hacían la diferencia entre los sitios siniestrados, otros utilizaban las nuevas tecnologías para coordinar ayuda y esfuerzos, pero hubo otros que a lo más que llegaron fue a publicar en sus redes sociales lo bien que hacía las cosas su generación.

De aquel abrupto despertar del 85 nació la llamada “sociedad civil”, la organización al margen de las estructuras gubernamentales, que a diferencia de lo ocurrido este septiembre, brillaron por su ausencia y desorganización.

De aquel terremoto nacieron decenas de movimientos sociales y se fortalecieron otros; germinó la semilla de la transformación política que dio paso a la primera candidatura presidencial de Cuauhtémoc Cárdenas y su triunfo, años después, como el primer jefe de gobierno de la capital, con una izquierda por primera vez unificada.

Las nuevas normas de construcción, el Centro Nacional de Prevención de Desastres y  la cultura de protección civil, que en gran medida es lo que nos tiene lamentando menos de 300 muertos y no 12 mil, son también el legado de aquellos jóvenes que hacían popular el “Rock en tu idioma” y a quienes sus padres señalaban de estar pegados al radio y a sus casetes.

Hoy circulan un meme con la leyenda “Pídele a un millennial que recoja su cuarto y no lo hace, pero pídele que levante un país ¡y lo hace!”.

A menos de un mes del terremoto más potente de los últimos 100 años, la adrenalina comienza a disminuir, los centros de acopio se han fusionado y ya no hay filas de autos y bicicletas con ayuda, los estudiantes regresan a clases y los que tienen trabajo hace días que regresaron a la cotidianidad ‘godín’.

Es pronto, pero ahí está el reto para la generación que se dice “la más informada de la historia”. En sus manos está que se escribirá en 32 años de tal día como hoy.

CDMX

3 de octubre de 2017

@Vicente_Galvez

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